A propósito de los resultados del Barómetro Global de la Corrupción, 2009.
Por Luis Jorge Garay* y Eduardo Salcedo-Albarán**
Coordinador Área de Anticorrupción y Captura del Estado Grupo Método*
Coordinador Área de Metodología Grupo Método**
Para más de la mitad de los encuestados, defender la ley implica la probabilidad de defender intereses egoístas, parcializados o incluso perversos en términos del bienestar general, lo que conduciría a una situación bastante paradójica y a un reto difícil de sortear para cualquier Estado de Derecho contemporáneo que pretenda distinguirse por ser democrático y legítimo socialmente, a la luz de las exigencias alcanzadas con el desarrollo de la humanidad.