Bogotá, 5 de octubre de 2009. Encuesta diseñada por la Universidad de Estocolmo en colaboración con Transparencia por Colombia, aplicada a 300 empresarios de cinco ciudades principales del país, revela la percepción del sector privado sobre los aportes en dinero y especie a los candidatos y muestra las relaciones nocivas entre empresas privadas, partidos y funcionarios públicos en la dinámica electoral.
· Las autoridades electorales, las empresas y los candidatos son responsables por la transparencia en la financiación.
La baja calidad del proceso electoral y la poca transparencia en la financiación de las campañas políticas son percibidas por los empresarios como problemas graves de corrupción, de acuerdo con los resultados arrojados por la “Encuesta sobre la financiación de las campañas electorales y la corrupción política en Colombia”, realizada por el Departamento de Criminología de la Universidad de Estocolmo en colaboración con Transparencia por Colombia.
Para el 94,4% de las empresas encuestadas, las donaciones a las campañas electorales constituyen una práctica de corrupción. En relación con la calidad de la financiación electoral, el 54,9% de empresarios afirmaron que no entregan donaciones porque consideran que es un proceso de baja calidad; en comparación a otros que se llevan a cabo dentro de las entidades estatales en Colombia como es el caso del nombramiento de empleados estatales (49,5%), las licitaciones en entidades estatales (46,1%); conciliaciones con entidades estatales (42,2%); a adquisición directa de bienes o servicios (40, 7%) la expedición de leyes y regulaciones (30,1%).
Por otro lado, en las conclusiones de la encuesta se menciona que si bien se han implementado medidas gubernamentales para reformar los procesos de contratación y las normas a favor de la meritocracia en el sector público, el proceso de financiación electoral no ha sido objeto de revisión ni de reformas profundas; lo cual pone en riesgo la gobernabilidad y construcción democrática del país según Transparencia por Colombia.
De un total de 151 empresarios que sí donaron a las campañas electorales en el periodo 2006-2007, la mayoría manifestaron que apoyan principalmente a los candidatos a las alcaldías, un 27.8%, y a los concejos municipales, 23.3%. En menor proporción se entregaron aportes a las campañas presidenciales, y a las de Congreso y Asambleas. Las donaciones de menor cuantía y en especie priman en el ámbito local más que en el nacional, lo cual agudiza la corrupción electoral en las regiones por las dificultades de controlar estos aportes.
Financiar a varios aspirantes a un mismo cargo es una práctica común según los resultados de la encuesta porque no existe una identificación programática por parte de este grupo de donantes con los candidatos que reciben estos recursos; de lo cual este estudio infiere que las compañías buscan garantizar el acceso de los líderes con mayores opciones de poder así no sean elegidos, más que la consolidación de los partidos políticos.
Donaciones electorales sin control y favores políticos agudizan la corrupción electoral
Los intereses particulares de los empresarios siguen siendo la razón principal para adjudicar donaciones, un 38.4% mencionó que prevalecen los vínculos familiares o de amistad para favorecer a cierto candidato. Adicionalmente, el 77,1% de las compañías sondeadas aseguraron no tener políticas institucionales sobre la financiación electoral.
Resulta preocupante que un 15,8% de los encuestados busca recibir apoyo o una compensación (contratos, puestos, regulaciones favorables, entre otros) y que el 38.4% apoya a familiares o amigos lo cual aumenta los riesgos de corrupción en la política y va en detrimento de la democracia. La retribución a los donantes de las campañas electorales no es inmediata a la donación- como se explica puntualmente en éste sondeo-pues la influencia sobre los líderes políticos se ejerce particularmente cuando éstos asumen sus nuevos cargos en las diferentes ramas del poder y no en el transcurso la campaña electoral como tal.
Los aportes electorales se entregan principalmente en especie y en menor medida en dinero). Un 54,9% del total de los encuestados manifestó que recurre a la primera modalidad de donación. Esto conlleva retos adicionales para el control de los recursos de las campañas electorales, por cuanto es más probable que este tipo de aportes no se registren en la contabilidad de los candidatos y sus partidos. Al no hacerlo, se incurre en prácticas ilegítimas difícilmente verificables por parte de las autoridades electorales y la ciudadanía, quienes deberían tener la capacidad de verificar la transparencia en la designación de estos recursos.
Respecto a los manejos contables de las donaciones, la encuesta muestra que tan solo el 56% de las empresas registran las contribuciones efectuadas,y sólo un 51.4% se cerciora de que el beneficiario registre debidamente la donación. Estos hechos cuestionan la efectividad de algunas medidas adoptadas por el Consejo Nacional Electoral en cuanto a la divulgación de los nombres de los donantes y los montos de sus aportes.
Combatir la ilegalidad y elevar la transparencia electoral, acciones urgentes
La información transparente en el proceso electoral facilita el proceso de rendición de cuentas, permite detectar posibles conflictos de intereses y tráfico de influencias. Además, les permite a los empresarios blindarse para que sus recursos no se mezclen con otros de carácter ilegal enfatizó Elisabeth Ungar, Directora Ejecutiva de Transparencia por Colombia durante el primer evento de presentación de resultados de la encuesta, que se realizó el pasado 6 de octubre en Bogotá, al que asistieron empresarios y representantes de partidos políticos
Los empresarios juegan un papel fundamental en el proceso de la financiación electoral y por esta razón están llamados a asumir posiciones éticas y transparentes frente a la política, agregó la Directora de la Corporación. Así mismo, hizo un llamado para que las prácticas de responsabilidad social corporativa tengan en cuenta la responsabilidad política como un factor fundamental de la primera. Finalmente, afirmó que para mejorar la transparencia en la financiación electoral y la confianza de los ciudadanos en sus instituciones políticas es necesario un marco normativo, pero además el compromiso de los financiadores de cumplir con lo que en él se establece, y la definición de criterios éticos.
Los empresarios consultados consideran que la corrupción en la financiación de las campañas electorales es un problema que abarca diferentes factores, y reconocen que tanto las autoridades electorales como las compañías contribuyentes y los candidatos son responsables por la transparencia y credibilidad del proceso.
Ficha técnica de la Encuesta sobre la financiación de las campañas electorales y la corrupción política en Colombia
Realizada por: Departamento de Criminología de la Universidad de Estocolmo en colaboración con Transparencia por Colombia.
Empresa encuestadora: Invamer/Gallup de Colombia
Tamaño de la muestra: 302 encuestas realizadas en las ciudades de Bogotá, Medellín, Calí, Barranquilla y Bucaramanga.
Fecha de recolección: Entre el 7 abril de 2009 y el 22 julio de 2009
Marco muestral: Empresas contribuyentes a las campañas electorales del 2006-2007 según registros del Consejo Nacional Electoral y empresas no contribuyentes registradas en la Cámara de Comercio de la respectiva ciudad.
Método de recolección: Entrevista personal con el Gerente General/Presidente/ Vicepresidente/Propietario.
Resumen Ejecutivo de la encuesta
Presentación de resultados de la encuesta